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24 de Junio de 2011
Amor Seguro me enseñó a saber el porque de la vida, saber que siempre lastimo y daño a Dios, es una transformación radical ver como mi corazón estaba hecho pedazos, lleno de heridas… que estaba incapacitado para amar, dolió mucho, las lágrimas me enseñaron a saber que no puedo sólo, que necesito a Dios en mi vida. Ahora lo que más me queda es vivir este amor y transmitirlo para que sepan la verdad.

Curso Chichén Itzá, junio 2011
  
Guillermo, Tabasco, MÉXICO

24 de Junio de 2011
Me voy con un conocimiento más claro y preciso del sentido de la vida y del amor de Dios.
Una visión global de la realidad humana desde el punto de vista del sentido esponsal del matrimonio cristiano, donde Dios es el primero.

Curso Chichén Itzá, junio 2011
  
Anónimo, MÉXICO

24 de Junio de 2011
Me ayudó el curso a agradecer el don de mi vocación al matrimonio y del conocimiento de aquello que Dios quiere que viva con el maravilloso hombre que puso a mi lado. Me llevo el compromiso de hacer el conocimiento vida y así poder transmitirlo a los demás.

Curso Chichén Itzá, junio 2011
  
Lorena, Ciudad de México, MÉXICO

24 de Junio de 2011
Además de adquirir muchos conocimientos sobre Teología del Cuerpo que me servirán en el ámbito profesional, en el terreno personal ésta vivencia fue un grandioso reencuentro con Dios. Me voy con la fuerza y el ánimo para seguir de la mano de Dios. ¡Gracias por este enorme regalo!

Curso Chichén Itzá, junio 2011
  
Mary Carmen, Ciudad de México, MÉXICO

24 de Junio de 2011
Esta invitación de Dios, este llamado fue lo que determinó un sentido diferente en mi vida. Gracias a la colaboración del equipo de Amor Seguro, estoy logrando desbaratar esa bola para mirar una hoja en donde se puede volver a escribir con base en el amor. Me he encontrado a mi, he aprendido a amarme EN VERDAD, a abrazar mi sexualidad y prepararla para el momento indicado y volverme 1 con el hombre que amo. ¡Dios se la voló conmigo estos días! No quiero volver a separarme nunca de El.

Curso Chichén Itzá, junio 2011
  
Laura, Puebla, MÉXICO

24 de Junio de 2011
Me ayudó a revalorar la propia experiencia sacerdotal. Descubrir un llamado especial a promover la cultura de la vida, la Teología del Cuerpo. Ser don y compartir el don del Dios de la vida hacia los demás.

Curso Chichén Itzá, junio 2011
  
Padre Alejandro, Mérida, MÉXICO

28 de Enero de 2011
La razón principal para volver a tomar el Curso de Teología del Cuerpo I en Chichen Itzá fue para que mi esposo pudiera tomarlo en Español y para compartir con él regalo que yo ya había recibido en los Estados Unidos. Se lo pedí de regalo de aniversario (39 años)y cumpleaños (58) y aunque no era del todo de su interés aceptó y fuimos juntos.
Llegamos el domingo y con un guía muy bueno visitamos las ruinas de Chichen Itzá y nos maravillamos de la pirámide de Kukulcán y todos los vestigios que se conservan de los mayas, luego comimos y ya estábamos listos para la aventura que inició esa misma tarde.
Los expositores magníficos pero sobretodo la reflexión personal en relación a la propia vida delante del Santísimo Sacramento empezó a transformarnos suavemente y fuimos entendiendo mas y mas. Abrir el corazón al regalo de conocer y saborear la Teología del cuerpo nos ayudó mucho a tener una nueva visión sobre nuestro amor y nuestra relación de pareja. Vimos claramente que no podemos sacar a Dios de nuestra vida en intimidad porque Dios es el amor mismo y el único que puede llenar los deseos y anhelos más profundos de nuestro corazón.
Las discusiones y pláticas durante las comidas y los descansos fueron muy ricas pues habíamos en el auditorio personas de los más variados antecedentes familiares, formativos, profesionales y de de estados de vida. Parejas de esposos, solteros, religiosas, separados, seminaristas, sacerdotes, consagrados, hombres y mujeres jóvenes, mujeres consagradas; cada quien con nuestra historia personal, nuestras heridas y nuestros deseos de conocer la Teologia del Cuerpo y hacerla vida.
Constaté que nuestra Iglesia está viva y que Jesús está entre nosotros ofreciéndonos la redención del cuerpo, buscando nuestra respuesta para que al recibirlo podamos amar como El nos ama, con un amor fiel, libre, total y fecundo.
Me llenó de alegría escuchar a mi esposo decir que el regalo que yo le había pedido de ir al curso juntos había sido al final un gran regalo para él, que le había gustado y que le había servido mucho. Recibimos juntos el regalo de la Teología del cuerpo y una semana completa para profundizar en ella delante de Nuestro Señor Jesucristo, quedándonos motivados para leer y meditar mas sobre todos los temas que abarca, para poder vivirla y ser testimonio para los demás.

Curso Chichén Itzá, Enero 2011
  
Gaby, Ciudad de México, MÉXICO

26 de Diciembre de 2010
Agradeço imensamente a Deus pelo empenho da Igreja em evangelizar através dos novos meios de comunicação, do qual sois um verdadeiro testemunho.
Obrigado a vocês todos, os que nunca encontrei pessoalmente, mas que estamos em comunhão de fé e preces.
Um amigo legionário de Cristo indicou o site, desde então os acompanho, meu sincero parabéns.
Montei a um ano um grupo de estudos sobre a teologia do corpo na diocese de Jundiaí-SP, na qual sirvo como diácono transitório.
Esse ano de realizações tão especiais encontra sentido especial na festa que celebramos, o Natal do Senhor. Especial ano de 2011!
E a todos abençoo,
  
Diácono Rodrigo, BRASIL

04 de Mayo de 2010
El mes pasado fui de vacaciones a una ciudad en Alemania, donde hubo en los años de la Segunda Guerra Mundial un campo de concentración nazista. Mientras mis amigos hablaban de la barbaridad que ha sido este episodio de la historia y de cómo habia sido posible que estos actos inhumanos fueran consentidos, me pasaba solo por la mente: “La verdad es que no hemos aprendido nada”. Es verdad que estos actos fueron criminales e inhumanos, especialmente porque fueron cometidos por una “justificación” y una ideología que ahora consideramos completamente absurda. Pero, ¿nuestra generación que? No podía dejar de pensar en las palabras que alguna vez escuché de una persona muy sabia “Asi como hoy reprovamos a los que en algun tiempo practicaron la esclavitud, nuestar generación será recordada por las generaciones futuras como aquella en la que se asesinaba a los inocentes no nacidos”. Basta cambiar un poco la ideología. Basta cambiarle de nombre a “derecho de las mujeres”, “derecho a elegir”. Basta solo esto para estar en medio a un genocido, igual de reprovable e inumano, pero esta vez, silencioso.
Mi intención no es en lo mas mínimo menospreciar la gravedad del asunto con lo siguiente, porque creo que casi todos estemos de acuerdo en que no hay palabras para condenar la situación tan preocupante que vivimos con el aborto hoy en dia. Pero relfexionando sobre el tema me atrevo a decir que esta es solo la punta del iceberg del problema. Es el problema llevado hasta sus últimas y más terrbiles consecuencias (y ni hablar de la serie de consecuencias emocionales para quienes lo practican, de las cuales nuna nadie habla). La verdadera fuente se encuentra en que no se conoce en la sociedad el verdadero y profundo sentido de la sexualidad humana. Se ha pasado (por decirlo de una manera bastante vanal) de una serie de prohibiciones y temas tabu, hacia una reacción irresponsable, desenfrenada y libertina en cuanto al ejercicio de ésta.
Personalmente, conocer las ensenanzas de la Teologia del Cuerpo ha influido en mi vida de una manera que me cuesta trabajo describir en su totalidad. Vino a terminar de englobar el sentido de un camino personal que hace poco tiempo había comenzado a emprender. Como en el caso de tantas otras conversiones de vida, sin haber hecho absolutamente nada para merecer semejante bendición, Dios me hizo ver lo infeliz que me hacia la vida que estaba eligiendo vivir. Diría que era la típica (o tal vez no tan típica, pero tampoco especialmente única) situación de locura adolescente: alcohol, fiestas, niños, mentiras, excesos, hasta desordenes alimenticios. Y derrepente, repito sin haber hecho nada para merecerlo, me caí del caballo: “el sanpablazo”, como diría una amiga mia. Inmediatamente me di cuenta de todas las cosas que tenia que cambiar en mi vida; lo que yo no sabia es que “darse cuenta” no es lo mismo que “poder” cambiarlas. El principio del camino fue muy duro porque estuvo lleno de caidas y desiluciones. Pero al mismo tiempo hermoso, porque también fue de perdón y compañía. Y creo que Dios fue todo un caballero al respecto, pues me dispuso las cosas de una manera tal en que he tenido aprendizajes constantes y progresivos que me han llevado a entender la verdadera naturaleza humana y su vocación hacia El, y al mismo tiempo las maneras humanas y practicas para alcanzarla. Yo considero que este aprendizaje llegó hasta lo que ahora ha sido su cúspide (porque claro, la vida es hoy, y el libro de la vida se escribe todos los dias, y no he aprendido ni la más mínima parte de todo lo que hay que saber, ni vivido todo lo que hay que vivir) cuando en un cursillo de formación humana y espiritual tuvimos un taller de antropolgía de la sexualidad. El tema central fue, como se podran imaginar, la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II. Al final fue impresionate cómo, entendiendo nuestra vocación al amor, y cómo toda nuestra humanidad y nuestro cuerpo están hechos para vivir esta vocación, fue para mí como ver el espejo de mi alma y enternder lo que estoy llamada a ser y a hacer. No me ayudó simplemente a decir: “quiero vivir la pureza”, sino también a entender esa sed interior tan profunda de vivirla y a entender la gran riqueza del misterio de la realidad humana que se condensa en esta virtud (la cual, estoy convencida que sea uno de los secretos más grandes hacia la verdadera felicidad).
No es suficiente (o suficientemente convincente para algunos) decir: “hay que ejercer la sexualidad de manera responsable”, “abstinencia”, “enfermedades de transmision sexual”, “embarazos no deseados”, “no actos impuros”, “esta mal”, “prohibido”. ¡Hay que entender porque! Y lo mas hermoso es que las razones ya estan inscritas en nuestro ser. Hay que entender en realidad que es el ser humano y a su sexualidad. Pero principalmente hay que entender que estamos llamados AL AMOR: a un amor pleno y puro que se vive en cada momento o etapa de la vida, sea en una relacion de novios, en el matrimonio, en la vida de soltero, etc. Creo que este tema es un tesoro para la humanidad, y como siempre, habrá quien lo valore como tal y quien no tenga oidos para escucharlo. ¡Pero el llamado a difundir esta verdad es real! Es real la necesidad que existe de tante gente que vive de manera equivocada simplemente porque “no conoce más”, simplemente porque nadie jamás les ha hablado de la plenitud que porta vivir la pureza. Una plenitud que se experimente al “ser lo que tenemos que ser”. Este compromiso de vida, en lo personal, me ha hecho subir un escaloncito mas del camino hacia la verdadera felicidad, y deseo de verdad que también lo pueda hacer para muchas personas más. Concluyo con lo que considero una incitación a la felicidad: ¡Respondamos a nuestro llamado al amor! El mundo lo necesita.
  
Marcela, ITALIA

23 de Febrero de 2010
La pelicula me parecio maravilosa, pues siento que estos jovenes cuando planearon hacer una película acerca del dolor humano que se vive en ciertos medios nunca se imaginaron que estas personas a las que consideramos mas desdichadas y marginadas de la tierra fueran a manifestarles tanto amor y grandeza humana, la pelicula es un gran mensaje del buen corazon que tiene el ser humano por naturaleza, de la generosidad y de la fortaleza con la que viven estas personas. Es un gran ejemplo para jovenes y adultos ver como unos jovenes del mundo moderno, cabe aclarar que no estan actuando ya que no son actores, que han tenido podríamos considerar vidas desdichadas, se consideran afortunados y van en busca de los que si sufren para darles su ayuda.
Que mas puedo decir!!!! Calificacion 100
  
Susana, Mérida MÉXICO

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