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20 de Junio de 2018
Dios quería que fuera a ETHOS. Vivir ETHOS me hizo darme cuenta de muchas heridas que sabía que tenía pero pensaba que nunca iban a sanar, me sorprendió que en 8 días entendí y acepté cosas que llevaba años intentando solucionar. Vivir ETHOS me hizo aceptar, perdonar, agradecer y seguir adelante; me hizo darme cuenta que fui creada por amor, que soy amor y que la historia de amor que siempre pensé que sólo podía ser posible en las peliculas, SÍ es posible y SÍ existe cuando ponemos a Dios en el centro de nuestras vidas. ¡GRACIAS ETHOS!

CAMAPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Julia Inés

20 de Junio de 2018
Llegué buscando algo. Llevaba ya tiempo sintiéndome incómodo conmigo mismo, con Dios y con los demás. Estaba esperando a que Dios me hablara y me sacara de mi sequedad, y la verdad es que en este retiro sí que lo hizo. Ahora veo de manera diferente la Cruz, con mucho más amor. Para mí siempre había sido difícil asimilar ese símbolo y ahora Cristo me ha hecho ver que es la mayor señal de Amor que tiene por mí y me dio en su Cruz la clave de como debo vivir mi vida. Él pudo haberse librado del dolor de la Cruz pero no lo hizo, por amor. También me hizo sentir su amor con mucha más intensidad de la que lo había sentido en mucho tiempo. Recordé que soy hijo amado de Dios mismo y que de Él me vendrá la verdadera felicidad. Volví a sentirme en paz conmigo y con Dios y ahora siento mucho más real el amor de Dios por mí y la libertad de ser Su hijo. Además de todo, me regaló personas muy valiosas que llevaré en mi corazón toda la vida, aunque a algunos no los vuelva a ver.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Anónimo

20 de Junio de 2018
Estaba en una crisis existencial, cuestionando todo mi ser, todo lo que era, mis creencias, y qué es lo que quería, sin saber hacia donde iba. Lo que llevaba del año lo había vivido con mucho ruido, distracciones, sentimientos efímeros y cosas muy vanas (a pesar de estar en un colegio de legionarios, haber ido a un retiro, misiones no me sentía en una relación cercana con Dios) sabía que en algún momento ese ruido se convertiría en silencio, iba a ser vulnerable y todas esas decisiones, dudas y heridas harían un eco en mi. Me daba miedo, huía de ese silencio, ese encuentro conmigo pero sobretodo ese encuentro con Dios. ¿Porque tenemos miedo a que nuestro Creador vea nuestra fragilidad? Finalmente llegué a Ethos, una montaña rusa de emociones desde el min.1 que fue la famosísima “broma para romper el hielo”. Llegué completamente sola y lista para “una nueva experiencia”. Es impresionante como todas las dudas que tenia se fueron aclarando, entendiendo un poco lo explicable de lo inexplicable, teniendo en cuenta que nunca podremos comprenderlo todo hasta estar cara a cara con Dios, pero todas esas dudas que yo tenía, mi existencia, mi autenticidad hacia donde quiero ir poco a poco con cada plática, testimonio y actividad se fueron aclarando. Fue una sacudida para mí, un despertar y realmente abrir los ojos, encontrarme de nuevo y tomarle sentido a todo. En cuanto a mi encuentro con Cristo es algo que no puedo poner en palabras, hace mucho no sentía esa paz, plenitud y sobretodo amor. Desde la primer hora eucarística me vi vulnerable, me rompí, muchas veces culpamos a Dios por nuestro dolor, el problema es que en ese dolor buscamos de todo menos a Él, somos tan egoístas que realmente creemos poder sanar solos. Me di cuenta que no soy nadie sin Él, pero que puedo lograr todo de su mano. Es increíble el encuentro que tuve, literalmente cada que entraba a la capilla quería tocar mi corazón porque sentía cómo palpitaba, y es que es un amor inexplicable. Y cada que salía de la capilla sentía su amor a través de todos los que estaban ahi, jóvenes, sacerdotes, consagradas y consagrados, toda la famila Ethos. Con su actitud, su forma de ver y vivir la vida, esos ojos llenos de amor me hacen sentir viva, me hacen saber que sí se puede y que somos esperanza y testigos de la verdad. Puedo decir que esta “nueva experiencia” fue mucho más que eso, es un antes y después. Hace unos días aposté por tomar una decisión con los ojos cerrados, siendo esta la mejor decisión que he tomado en mi vida. Llegó el momento difícil, la verdadera batalla que es el regresar a nuestras casas, comunidades, familias, trabajos y vivir de tal manera que la gente quiera conocer la verdad; quieran conocer y amar más a Cristo.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Ana Sofia Silva

20 de Junio de 2018
Yo llegue a este campamento sin esperar nada, conforme iban pasando las horas iba teniendo experiencias inolvidables. Encuentros con Cristo eucaristía, encuentros conmigo misma, encuentros con los que me rodean. De este campamento me llevo convicciones fuertes, me llevo el querer ser mejor siempre, me llevo el amor infinito e increíble que me tiene Dios padre y me llevo amistades para toda la vida.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Anónimo

20 de Junio de 2018
Yo llegue totalmente obligada, con una mala actitud, pero en una adoración decidi abrir mi corazón y senti un peso menos. Es una experiencia que vale 100 la pena conoci a gente increíble.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Anónima

20 de Junio de 2018
Ethos ha sido un regalo que marcó un antes y un después en mi vida. Fueron días intensos y divertidos en donde tuve un encuentro cara a cara con Jesús y la Virgen María. Aprendí cuánto valgo y lo infinitamente amada que soy por Dios. Crea un nuevo compromiso sobre nuestro modo de vivir: Amar a los demás y ver en ellos a la Santísima Trinidad. Una experiencia inolvidable que volvería a repetir una y mil veces.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Anónima

20 de Junio de 2018
Yo siempre he sido una persona muy espiritual y con mucha fe en Dios. Pero, jamás había tomado un curso de teología del cuerpo. En Ethos aprendí demasiado sobre eso y me hizo más fuerte en mi religión Catholica y mis creencias. Respondió muchas preguntas que yo tenía. Los testimonios que escuchamos me ayudaron muchismo e hicieron la experiencia mucho más real. También, el poder hablar con tantos sacerdotes o consagradas/os ayudo mucho al dirigirnos por el buen camino y no desorientarnos.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Anónimo

20 de Junio de 2018
Ethos ha sido una experiencia increible, en la que reafirme mi relación con Dios, me di cuenta que El siempre está esperandome. Me ayudó a saber que Dios se manifiesta de diferentes maneras, que no tengo que tener un sentimiento fisico para saber que está conmigo. Gracias a Ethos conocí la verdad, conocí a la Iglesia y todo lo que nos llama a ser, viví momentos que llenaron mi corazón de paz y alegría. Definitivamente una experiencia que todos los católicos deberiamos de vivir.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Anónimo

20 de Junio de 2018
Vayan y abran su corazón a una experiencia que en serio te cambia la vida pero sobre todo vayan a darle una oportunidad a ese amor que tiene Dios por cada uno de nosotros, eso es lo más maravilloso que alguna vez vayas a encontrar y sentir.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Isabela Mejía

20 de Junio de 2018
Increíble como ethos te puede transformar la vida para bien, llegas siendo una persona y te vas siendo otra, todo lo vivido ahí es hermoso, conocer a Dios y sentirte amad@ por el, es algo que nunca había sentido, conocer a personas que comparten tus mismos ideales, es algo que se te queda tatuado en el corazón.

CAMPAMENTO ETHOS, Valle de Bravo 2018
  
Anónimo

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